Libro testimonial del piloto de helicóptero Jesús Velásquez, exmiembro y piloto de la marina, contratado para trabajar en operaciones de explotación petrolera, quien fue secuestrado por las huestes de Sendero Luminoso, SL.
El piloto cuenta los acontecimientos que llevaron al secuestro de dos helicópteros Bolkow 105, pertenecientes a la Fuerza Aérea del Perú, que operaban para empresas petroleras y que, debido a la escasez de pilotos militares, tuvieron que contratar a pilotos civiles, algunos de ellos también exmilitares. El autor cuenta de la sorprendente relación de la empresa empleadora Halliburton, que: «tenía un “acuerdo” con los 2 grupos terroristas que controlaban la región: el MRTA, y Sendero Luminoso. Este compromiso contemplaba que los terroristas los dejarían trabajar sin problemas, siempre y cuando la compañía no estorbara en los planes de la “Revolución”, y sólo se dedicaran a sus asuntos» (posición 138), confirmando las históricas sospechas de que algunas empresas transnacionales habrían pagado cupos, contribuyendo con los grupos terroristas que desangraron al Perú.
Los hechos se inician en el campamento de la MOBIL en la localidad de Barranca (río Biabo, provincia de Bellavista, San Martín), en donde la pacífica convivencia entre la empresa y Sendero Luminoso se deteriora debido a las quejas de los trabajadores que reclaman por los magros sueldos. Sendero Luminoso emplea los dos helicópteros contratados por la operación, como transporte para sus huestes y a la vez destruyen el campamento petrolero. Velásquez y sus compañeros soportan cinco días de agónica incertidumbre, debido a la sanguinaria historia del grupo terrorista. Sorprendentemente el autor sería liberado, pero tendría que crear una historia ficticia, que serviría para despistar a la inteligencia militar y de esa forma evitar dar la ubicación de la columna terrorista, ficción que debió de sostener durante más de un mes honrando el pacto que le salvó la vida.
Velásquez afirma que los senderistas le aseguraron de que Abimael Guzmán estaba vivo, aunque solo se trataba de un relato poco confiable —recién en 1992 la inteligencia peruana obtuvo pruebas de la existencia real de Abimael Guzmán—. Los senderistas le dijeron que eran apoyados clandestinamente por profesionales de todas las ramas, incluso, pilotos en retiro de la Fuerza Aérea; también se atribuyeron los asesinatos de Rodrigo Franco, Salaverry [Felipe] y el general López Albújar, crímenes atribuidos al otro grupo terrorista, el MRTA.
Otro dato interesante es que los terroristas le confesaron ser soldados licenciados de las FF.AA, que durante su paso por los cuarteles sufrieron abusos y maltratos, convirtiéndolos en jóvenes resentidos. Era la época en que existía el servicio militar obligatorio. Los militantes de SL tenían nociones muy primitivas de la ideología maoísta, porque uno de ellos afirmó que, “tenían tres fases en sus sanciones” y menciona la primera como “la lucha en dos líneas”, concepto maoísta referido al enfrentamiento ideológico (y de clase) en el seno de las organizaciones comunistas y no a un castigo personal específico. Es una pequeña muestra de que el problema ideológico de la izquierda nacional —y la derecha también— es la falta de profundización filosófica y política que constituye uno de los factores que producen militancias altamente fanáticas y prejuiciosas que llevan a inevitables extremos.
Otro aspecto muy interesante del escrito es que al autor describe con imparcialidad a los terroristas, no simpatiza con ellos; simplemente recoge los testimonios, las reglas de conducta, el trato que les dispensaron, y episodios de inesperada cortesía para con quienes ya se sentían condenados a morir. El autor logra humanizar a los monstruos de la mitología oficial y actitud que posiblemente le salvó la vida.
Este es un libro muy interesante, constituye un testimonio histórico que contribuye a entender un poco más las causas de la periódica violencia del Perú. Aunque, es posible que el libro y el autor podrían ser quemados en la hoguera del fanatismo, el radicalismo informativo y la ideologización política que se profundiza cada vez más en el Perú.
Inmaculada Lergo nos presenta su última obra, que es un magnífico viaje por los pensamientos, sentimientos y las intimidades de la autora. Por ello lo subtitula «Diario de Viaje». Efectivamente, Lergo nos lleva en el viaje literario por sus vivencias entre su natal España (Sevilla) y sus frecuentes viajes a Latinoamérica como crítica literaria, editora, filóloga y escritora. Esta última ocupación la consagra como, posiblemente, una de las plumas más finas y delicadas de la lengua española actual. Lergo, no solo escribe con minucioso detalle de estilo, sino que emplea con magistral imaginación los numerosos y humildes signos de puntuación de la lengua, demostrando la enorme riqueza y posibilidad del castellano. Escrito en forma de misiva, Lergo nos habla con las palabras, el sentimiento, la sinceridad de una amiga y en complicidad íntima con el lector que sentirá que la autora pareciera haber escrito sólo para él, un mensaje lleno de amor.
Sin embargo, la autora no cae en la ingenuidad del sentimentalismo superficial. Todo lo contrario, cada tema que explora, cada reflexión viene acompañada de un profundo conocimiento de la literatura, de la sociedad y sus problemas. Pone de manifiesto sensibilidad y profundidad en la observación y el análisis sociológico de los países en los que trabaja, vive y visita. Obviamente, mi favorita ha sido la delicada interpretación de la realidad de mi país, el Perú. En la otra dimensión del libro, inserta entre relatos el análisis de importantes obras literarias de la poesía y de la prosa hispánica, lecturas que producirán en el lector el irresistible deseo de leerlas a todas. Por eso, considero que El Silencio de las Jacarandas también posee una dimensión docente que es reflejo del enorme bagaje profesional de Lergo. Finalmente, nos regala hermosas intimidades, nos hace cómplice de sus memorias, deseos, sentimientos, vivencias y su aprecio por la literatura. Inmaculada es, fabulosamente contagiosa, deliciosamente amena y una consumada artista de la lengua de Cervantes.
Con el guion original de César Adauto, Bonsái Estudios pone en escena un simpático musical, presentado en el teatro del colegio Juana Alarco de Dammert.
Se destaca la original idea que Adauto ha construido con las canciones del dúo argentino Pimpinela, que constituyen los bloques de construcción de una trama muy bien ajustada en concordancia a las letras de las canciones. Cuenta la historia de tres parejas (creo finalmente que conté hasta ocho) en las que se representan situaciones cotidianas de la vida amorosa, respeto, alegría, compañía, entusiasmo, desilusiones y desamores, ha resultado ser el excelente artificio para crear la línea narrativa. El clímax de la obra lo constituye el sorpresivo develamiento de una inesperada relación, sorpresivo giro pero notablemente disfrutado y muy aplaudido por la audiencia.
La obra se presenta en varios actos, sin embargo, la escenografía permanece igual, con ligeras variaciones en el amoblado. La propuesta escenográfica es muy original e interesante al separarlo en tres espacios simultáneos, un dormitorio (intimidad), una sala (vida social y familiar) y un espacio público para otros encuentros, que fue sucesivamente, restaurante, bar y similares.
Por obvias razones, la piedra angular de un musical está en la interpretación de las canciones. Seleccionar un elenco de actores que además deben cantar con registro de voz similar a los originales, no es tarea fácil. Aunque disímiles, las performances fueron bastante buenas y lograron transmitir el sentido de la obra. La adición de un ensamble de bailarines contribuyó al dinamismo de la narrativa. Las imprescindibles coreografías del musical estuvieron impecables.
Felicitaciones por la puesta en escena y el esfuerzo desplegado. Es una obra que tiene mucha posibilidad de crecer y madurar. Ojalá podamos volver a ver pronto esta simpática producción.
EL 28 de agosto de 1789, los revolucionarios franceses se reunian en asamblea para discutir el alcance del poder de Luis XVI. Durante el acalorado debate las dos facciones fueron separándose con la finalidad de comunicarse mejor entre sí para ajustar sus argumentos. La fracción que proponía la conservación de los privilegios del poder real, fueron acomodándose en las sillas que se encontraban al lado derecho de la sala. Aquellos que propugnaban un modelo político parlamentario al estilo inglés que limitara el poder real, se fueron acomodando en las sillas colocadas a la izquierda del salón. La dicotomía política derecha-izquierda nació por pura casualidad pero se introdujo en el lenguaje político.
Las tendencias políticas varían según la ideología, la conveniencia, los prejuicios y los objetivos de cada persona particular. La democracia depende del diálogo, el entendimiento y la negociación de las facciones. El reduccionismo maniqueo derecha-izquierda empobrece el diálogo, el análisis y el debate limitándolo a una oposición binaria.
El político norteamericano David Nolan (1943-2010) entendió este problema; politólogo por el Instituto tecnológico de Massachusetts, Nolan fue fundador del Partido Libertario de los Estados Unidos y ganó mucha fama entre los politólogos, ya que encaró el problema del reduccionismo faccional de la política.
La propuesta de David Nolan
En 1969, Nolan interpretó las tendencias políticas de los individuos desde una visión multidimensional. Dio a conocer la primera versión de su diagrama en una publicación de la Sociedad por la Libertad Individual[1]. Aquí propone un gráfico con sistema de coordenadas cartesianas cuyos ejes se basan en dos factores: las opiniones respecto al grado de libertades personales y las opiniones respecto al grado de libertades económicas, principales aspectos que surgen durante casi todo debate político.
Los factores económicos que generalmente se miden son: materia fiscal, mercado, comercio, libre empresa, presupuestos, etc. Los factores de libertad personal que generalmente se debaten son: servicio militar, aborto, legalización de drogas, Iglesia (intervención en desiciones de Estado), etc. Para ello realiza una taxonomía en base a cuatro dimensiones o tendencias políticas generales a las que Nolan denomina: conservadores, progresistas, liberales y autoritarios. Cabe señalar que las denominaciones deben ajustarse según las expresiones políticas de cada sociedad o país.
Liberales
En general, los liberales abogan por un mercado y procesos económicos libres de la intervención del Estado, el laissez faire económico, menor gasto militar, abolición de los impuestos, libre empresa, etc.
Autoritarios
Defienden el control del Estado y del gobierno sobre la acción económica y personal: existencias de empresas públicas, militarismo[2], control social e individual, políticas de “mano dura”, rechazo a la acción social y civil, etc.
Conservadores
Muestran preferencia por una mayor intervención del Estado sobre la acción económica, pero la rechazan sobre los intereses particulares: mercado semi-regulado, desregulación financiera, proteccionismo empresarial, disminución de impuestos, etc. En el aspecto personal se inclinan por el estatus quo, al bien común sobre los derechos individuales, las tradiciones religiosas, la defensa de privilegios sociales, etc.
Progresistas
Se inclinan por una menor intervención del Estado sobre la acción personal: el secularismo político, libertad de acción y pensamiento, los derechos de minorías, protección y justicia individual, etc; pero una mayor intervención del Estado sobre la acción económica: salario mínimo, estabilidad laboral, sistema nacional de pensiones, sistema universal de salud y educación, etc.
Ventajas del modelo
Como todo aspecto del comportamiento y las actitudes humanas, las preferencias políticas de las personas no se agrupan perfectamente en una u otra tendencia, sino que se reflejan en muchas combinaciones. El método de Nolan mide las tendencias generales que podrían pasar desde ser de centro o moderadas, es decir hacia el cero de la escala; o acercarse hacia alguno de los extremos del rombo, es decir, tendencia hacia el extremismo. La medición se logra mediante la resolución de un cuestionario adaptado y dirigido por el investigador, pero también se puede obtener analizando y clasificando las declaraciones y acciones públicas de actores políticos. Las redes sociales se convierten así en una fuente inagotable de estudio.
Conocer las tendencias políticas de una persona o grupos ayuda al diseño de estrategias para el diálogo y el debate, base de la política de un orden democratico sano e inteligente, evitando el simplismo maniqueo izquierda-derecha, caviar o comunista-facho, etc. En la gráfica se colocan, a modo de ejemplo, la tendencia de dos grupos políticos históricos y supestamente divergentes, el partido Nacional Socialista (NAZIS) y el Partido Comunista Chino. El primero demostró tendencia al conservadurismo pero con privilegio de libertades económicas; el segundo, una mayor injerencia del Estado. Pero ambos coincidirían en una fuerte política autoritaria. De igual forma, sirve para comprender el extraño maridaje que existe en el Congreso del Perú en que las bancadas de supuesta “derecha” y de “izquierda” generalmente coinciden, ya que se trataría de bancadas (partidos) de índole autoritario, que controlan al indefinible Poder Ejecutivo.
Si desean resolver un cuestionario —a modo de ejemplo— y conocer su propia tendencia política sugerimos realizar el del enlace a continuación que, aunque adaptado a la realidad española, ayudará a darse una idea de como es el uso de la metodología.
[1] “Classifying and Analyzing Politico-Economic Systems» en la edición de enero de 1971 de El Individualista (The Individualist). (No se ha podido ubicar el documento original).
[2] Predominio de lo militar en la política y el gobierno de una nación (RAE).
El sentido común afirma que el Estado es un pésimo empresario, que la empresa privada es más eficiente y que las empresas públicas deben ser privatizadas. El sentido común por lo general es el conjunto de ideas básicas que las personas repiten sin necesidad de análisis. ¿Es esto adecuado? El caso de la empresa pública Petroperú es el más reciente ejemplo de este sentir común; se salvó de la razzia privatizadora de Alberto Fujimori y siempre ha dado dividendos, condición que se habría deteriorado solo durante los últimos tres años. Ahora, los especialistas y capitanes de la industria de hidrocarburos claman por la privatización y critican la inyección de dinero efectuada por el Estado.
¿Cómo es que una empresa que siempre produjo utilidades de pronto haya empezado a arrojar pérdidas? ¿La sola inversión en la nueva refinería de Talara explica este descalabro? ¿Acaso no se habría calculado adecuadamente la inversión requerida?
Un proyecto de inversión se construye desde los cimientos que pasan por definir el problema, idear la solución, calcular los requerimientos, los costos, el tiempo y el financiamiento. Sin estos lógicos pasos el proyecto está condenado al fracaso. Además, hay que agregar el factor corrupción, principal obstáculo de la inversión pública nacional. En cualquier empresa de cierta magnitud, es el directorio —es decir, los empleados representantes de los capitalistas— el responsable de tomar las decisiones corporativas que definen la política y dictan el rumbo de la empresa. En esencia es una dictadura que debe ser obedecida. A continuación, el empleado mejor pagado, es decir el gerente, es el encargado de hacer cumplir el encargo del directorio, y dictar las políticas y objetivos que el resto de la empresa deberá cumplir. Es el directorio el responsable de las decisiones estratégicas de la empresa y la modernización de una refinería de esa magnitud obedece a una decisión de ese nivel.
Este directorio de Petroperú está conformado por personas que, en la mayoría de los casos, son especialistas y provienen de la empresa privada. Cuando terminan su función como directores regresan a la empresa privada (la mayoría en hidrocarburos) en un esquema conocido como “revolving doors” o puertas giratorias. Detectado cualquier imponderable, desvío y acto de corrupción, es responsabilidad de la gerencia la detección del problema, dar aviso al directorio y tomar las medidas correctivas, de lo contrario, todos los niveles se convertirían en cómplices. Casualmente la primera —y única— crisis de Petroperú comienza en el momento en que se vienen finalizando los trabajos de modernización de la Refinería de Talara, una de las más modernas del mundo y capaz de procesar todo tipo de crudo, cuyo fracaso de ser virtualmente imposible.
¿Como se lleva a nivel de quiebra a Petroperú de la mano de expertos directores empresariales y capitanes de la industria de hidrocarburos que luego pasan a formar parte de directorios y gerencias de empresas privadas del sector? ¿Por qué son contratados en otras empresas si es que sus decisiones habrían llevado a Petroperú a la quiebra? El esquema rompe el sentido común de cualquier departamento de recursos humanos.
Los empleados no son los responsables del gobierno corporativo y los grandes problemas financieros de Petroperú y responsabilizar al “Estado” es un argumento reduccionista y maniqueo. Se debiera auditar la gestión de sucesivos directorios y gerencias porque en política… no hay coincidencias.
—¡Por supuesto! —da inicio a una magistral interpretación con su hermosa arpa. Finalizada, le pregunto con inusitada indiscreción.
—¿Cómo lo trata el Perú, señor?
—Al principio fue muy bueno. Con el paso del tiempo se ha deteriorado y ya no nos tratan bien. Pronto me regresaré a mi tierra. Quiero vivir más tranquilo.
—Es como todos deseamos vivir señor. Todos lo deseamos.
Los viernes oxidrílicos sirven para realizar nuevos experimentos en mi laboratorio sacha Wuhan limeño. Esta vez tocó la nueva mezcla a la que denomino “El Comunista” en honor a la reciente visita y desatado amor sino-cholo. El menjunje comienza con dos medidas de pisco macerado con ají, reposado por largos meses de capsaicinosa y clandestina infiltración, para que no queden dudas de su viraje ideológico. Media medida de apasionante jarabe de granadina (la medida puede aumentar dependiendo de su alienamiento); zumo de medio limón piurano, hielo de escasas aguas andinas y Ginger Ale, el único remanente occidental. Se recomienda servir en copa «Made in China». El brebaje quedó espectacular: un golpe inicial refrescante tipo Kola Inglesa finalizando con un agresivo, picante y traicionero resabor. ¡Eureka! El resultado ha sido inmejorable ¡muy actual! La próxima vez que me visiten les bastará decir —¡Quiero un Comunista! — Yo sabré a que se refieren y seré diligente ante el pedido, aunque sus ignorantes amigos los repudien por beber tragos rojos.
The Asia-Pacific Economic Cooperation forum is an annual event that brings together the major economies of the Pacific Rim. It is called a «forum» since it is a space for commercial interaction. However, this forum is not binding, it does not enforce country member to implement changes. On the other hand, organizations such as the UN, OAS, OECD, etc., are legally binding. As a result, the Peruvian government shows neither figures nor statistics of the supposed benefits obtained through APEC, which makes it a glamorous exporter-importer fair, paid for by the citizens of the member states (at least by those who pay taxes) and generating some international attention for a short time.
The Peruvian government is doing its best to improve the image of Lima (the rest of the country does not intervene), a city plagued by crime, indiscriminate and disorderly municipal public works, corruption, poverty and protest. The intelligence services of the illustrious visitors know very well the exact situation of the city and this information must be in the domain of the delegations and the leaders who visit us. It’s hard to fool them.
But what should have been the main event and national pride, suffers a serious limitation. The Chinese government (dominated by the Chinese Communist Party, CCP), makes multimillion-dollar investments in the world. The port of Chancay is one of the most important, but Xi Jinping will not go to the port for its inauguration. Only 80 kilometers away, Chinese diplomacy indicates that the road is very unsafe and that they will not risk the life of the president due to a handful of gunmen on motorcycles. The argument is hard to believe, and it also leaves the country’s image very bad. What expected and welcome tourist will visit a city that cannot guarantee the safety of the head of the second most powerful country in the world? Xi Jinping is afraid of something else.
The new cold war is knocking on our door. Chancay is going to become China’s gateway to South America. The port gives them de facto maritime-territorial domain and economic exclusivity as a free zone, a fact that has set off alarms in its rival, the United States, which responds by offering three container inspection machines (scanners) to be used by SUNAT in the port, supposedly, for the control of illicit drug trafficking. The scanners will observe everything that enters and leaves the port. What seems like innocent international aid can be interpreted as the first move in neutralizing Chinese influence.
Why don’t they take the Chinese leader with our president in a helicopter or, better and more significantly, on a boat to the port of Chancay to be able to inaugurate it with the relevance it supposedly deserves? There could be two very possible reasons: first, helicopters and other aircraft are used as instruments of assassinations and there are many historical examples. Second, the «Mar de Grau» must be plagued by submarines from both sides. A submersible can be used for clandestine operations, no one in Peru will be able to detect them and their presence will be speculative.
Only Xi Jinping and his intelligence service know what they are afraid of and immobilizes them, and surely, are not the extortionist gunmen of the northern hoods´ of the city.
El foro “Asia-Pacific Economic Cooperation” es un evento anual que reúne a las principales economías de la cuenca del Pacífico. Se le denomina “foro” ya que es un espacio para la interacción comercial. Sin embargo, este foro no es vinculante, no obliga a los países miembros a implementar cambios. En cambio, organismos como la ONU, OEA, OCDE, etc., si son jurídicamente vinculantes. Por ello, el gobierno peruano no muestra ni cifras ni estadísticas de los supuestos beneficios obtenidos mediante el APEC, lo que lo convierte en una glamorosa feria de exportadores-importadores, costeada por los ciudadanos de los Estados miembros (al menos por aquellos que pagan impuestos) y generan cierta atención internacional por un corto tiempo.
El gobierno peruano hace su mejor esfuerzo por mejorar la imagen de Lima (el resto del país no interviene), ciudad plagada de delincuencia, obra pública municipal indiscriminada y desordenada, corrupción, pobreza y protesta. Los servicios de inteligencia de los ilustres visitantes conocen de sobra la exacta situación de la ciudad y esta información debe ser del dominio de las delegaciones y los mandatarios que nos visitan. Es difícil engañarlos.
Pero lo que debió ser el principal evento y orgullo nacional, sufre una seria limitación. El gobierno de China (dominado por el Partido Comunista Chino, PCCH), realiza multimillonarias inversiones en el mundo. El puerto de Chancay es una de las más importantes, pero Xi Jinping no irá al puerto para su inauguración. Distante a solo 80 kilómetros, la diplomacia china indica que el camino es muy inseguro y que no arriesgarán la vida del mandatario debido a un puñado de delincuentes. El argumento es difícil de creer, además, deja muy mal a la imagen del país. ¿Qué esperado y bienvenido turista visitará una ciudad que no puede garantizar la seguridad del mandamás del segundo país más poderoso del mundo? Xi Jinping le teme a otra cosa.
La nueva guerra fría nos toca a la puerta. Chancay se va a convertir en la puerta de ingreso de China a Sudamérica. El puerto les brinda dominio marítimo-territorial de facto y exclusividad económica como zona franca, hecho que ha encendido las alarmas en su rival, Estados Unidos, que responde ofreciendo tres máquinas de inspección de contenedores (scanners) para que sean empleadas por la SUNAT en el puerto, supuestamente, para el control del tráfico ilícito de drogas. Los scanners observarán todo lo que entra y sale del puerto. Lo que parece una inocente ayuda internacional se puede interpretar como la primera jugada en la neutralización de la influencia china.
¿Por qué razón no llevan al mandatario chino con nuestra presidenta en un helicóptero o, mejor y más significativo, en una embarcación hasta el puerto de Chancay para poder inaugurarlo con la relevancia que supuestamente se merecería?
Podría haber dos posibilidades muy reales: primero, los helicópteros y otras aeronaves son empleados como instrumentos de magnicidios y ejemplos históricos hay muchos. Segundo, el “Mar de Grau” debe estar plagado de submarinos de uno y otro bando. Un sumergible puede ser empleado para operaciones clandestinas, nadie en el Perú podrá detectarlos y su presencia será especulativa.
Solo Xi Jinping y su servicio de inteligencia saben a qué le temen y los inmoviliza, pero seguro que no son los pistoleros extorsionadores del cono norte.
Un escuadrón de aviones de caza tiene una vida de aproximadamente 40 años o más, dependiendo de la tecnología adquirida.
Algunos argumentos en contra de la necesidad de renovar el equipo militar aeronáutico tienen cierto sentido común, sin embargo, cuando se analiza el contexto geopolítico y las proyecciones de poderosos actores, las opiniones económicas, políticas y el sentido común demuestran ser insuficientes. Aquí se presentan argumentos que sustentan la necesidad de la planeada y controversial renovación de aeronaves de combate.
Factores que afectan la creación y modernización de una fuerza aérea
La Fuerza Aérea cuenta con material obsoleto de origen Soviético y ruso, no solo por su antigüedad, sino porque el gobierno de Vladimir Putin ha convertido a Rusia en un país paria ante occidente, haciendo que la adquisición de repuestos o la modernización del material existente sea imposible sin que nos arroje a un enfrentamiento político con EE. UU. y la UE. Geopolíticamente, el Perú se encuentra en medio de la esfera política occidental, aunque las políticas históricas peruanas siempre hayan intentado lo contrario. Esto limita las existencias aéreas a un puñado de aviones franceses Mirage 2000 con 38 años de uso continuo[1].
La renovación de material aéreo implica un esfuerzo muy largo que comienza antes de la adquisición de los equipos aéreos: etapa de planeamiento, proceso de adquisición (actual), capacitación de tripulaciones, importación de equipos, acondicionamiento de infraestructura en bases aéreas, sistema de mantenimiento y procesos de gestión. La capacitación de las tripulaciones aéreas, personal de apoyo y personal técnico (especialistas en mantenimiento mecánico y electrónico; en sistemas de armas y defensa aérea), demanda miles de horas de instrucción, entrenamiento virtual y entrenamiento real. Se calcula que, si se cuenta con las condiciones ideales (presupuestos, talento humano y gestión pública eficiente), la creación de un ejército del aire puede tomar hasta diez años, es por ello por lo que se debe comenzar los planes de renovación antes de que el equipo en actual uso alcance su nivel de obsolescencia. En el caso particular de la Fuerza Aérea del Perú, la obsolescencia ha llegado con mayor rapidez debido a la invasión rusa a Ucrania y las sanciones económicas y diplomáticas a Rusia. No se puede, ni se debe, comprar a Rusia.
Consideraciones acerca de las amenazas: principales razones para construir una defensa aérea.
Si bien las potencias regionales no constituyen una amenaza inmediata, las potencias intercontinentales si lo son y posiblemente en un futuro inmediato. Sin embargo, no se debe perder la capacidad de disuasión en el entorno vecinal latinoamericano ya que los políticos y sus ideologías cambian abruptamente. Por ejemplo, Javier Milei ha dado un viraje total a sus relaciones geopolíticas, alejando a Argentina del BRICS y reforzando la alianza con Estados Unidos y occidente, corrigiendo una acción geopolítica heredada del régimen Kirchnerista. Pero los cambios políticos pueden ser más peligrosos, como las del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela que amenaza con invadir Guyana. El vecindario sudamericano es siempre altamente voluble.
Hoy en día se viene dando un cambio geopolítico mucho más importante, que viene alterando al mundo de forma dramática: el acelerado crecimiento del BRICS[2] y el expansionismo de China. Recientemente varios países se han unido a este bloque regional en el que Brasil esgrime una actitud contradictoria frente el bloque americanista. En agosto del 2023 el bloque económico, BRICS, recibió nuevas adherencias: Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes, Egipto, Etiopía y Argentina. Esta última retiró su asociación al asumir el mando Javier Milei. Quedan entonces conformados por una coalición que en la práctica no solo es económica, sino que también está produciendo un alineamiento geopolítico de los miembros. Los conflictos en Ucrania e Israel vienen demostrando las intenciones de los países del bloque que, en resumen, se empieza a convertir en adversario directo de los EE. UU, la OTAN y de todo el occidente.
China posee la flota militar más numerosa del orbe, ha botado tres portaviones (oficialmente ha anunciado la construcción de cinco). China se expande agresivamente en la vecindad del Mar de China Meridional aumentando las tensiones con Taiwán y principalmente con Filipinas, países aliados de los EE. UU. y potencial causa del rompimiento de hostilidades entre las dos potencias. El enfrentamiento de las potencias a nivel económico, empresarial, ciberespacial, espionaje, etc. ya no es ningún secreto. China y Estados Unidos navegan en rumbo de colisión. El expansionismo geopolítico chino incluye la construcción de bases de ultramar como el Puerto del Piero (Grecia), Yibuti en el Mar Rojo, considerada la primera base militar fuera del suelo chino; Gwadar (Pakistán), Bagamoyo (Tanzania), Hambantota (Sri Lanka) y Chancay (Perú), sin mencionar las decenas de puertos que son administrados por empresas chinas en todo el mundo. Los puertos, así como otras infraestructuras son de variado uso, puede ser para el inocente comercio o como apoyo a operaciones bélicas. China es un país comunista (aunque algunos pretendan negarlo), heredero de ideas imperialistas, de cultura contrapuesta a la de occidente, en donde no existe respeto por las libertades personales, de opinión, derechos humanos, alta corrupción y se vive con secretismo de estado. China comunista es una potencia con puño de hierro en un engañoso guante de seda. ¿Cuál es el objetivo de China en crear los medios para su expansionismo por el mundo y, sobre todo, en el Océano Pacífico? ¿Solamente asegurar sus rutas comerciales? Las intenciones reales de China son prácticamente insondables y confiar en ellos es un grave error estratégico.
Consideraciones Políticas e internacionales que alteran el statu quo (y al mundo como lo conocemos).
El Perú es firmante del TIAR, tratado de defensa recíproca hemisférica que asegura la paz en el continente americano, solo alterada por esporádicas y limitadas hostilidades entre sus miembros y un inusual y excepcional enfrentamiento entre Argentina y Gran Bretaña. El Perú terminó de definir todas las fronteras lo que acabó con las controversias regionales y por ende se alcanzó una paz que ha sido duradera, principal argumento en contra de la renovación de equipos. Pero el mundo avanza hacia un nuevo orden mundial y la emergencia de nuevas amenazas internacionales que requerirá la formación de alianzas y la capacidad de contribuir con la defensa de esas alianzas. Es improbable mantener una cómoda e indefinida neutralidad durante el conflicto global que se avecina rápidamente. Perú es aliado oficial de los Estados Unidos. Se desarrollan ejercicios militares conjuntos como los que efectúa la aviación y la marina. Sin embargo, China comunista se ha convertido en el principal socio comercial y es dueña de las numerosas empresas estatales extractivas de materias primas que contribuyen directamente a su esfuerzo industrial y militar. Ahora, se le ha otorgado a China, la propiedad privada —ilegal[3]— sobre el litoral y uso exclusivo de un mega puerto en Chancay. En la práctica, lo que se le está otorgando es un enclave geopolítico.
El Comando Sur (SOUTHCOM) de los Estados Unidos viene manifestando preocupación debido al expansionismo de China comunista en Sudamérica, la influencia política que está ganando y la literal “cabeza de playa” como potencial uso estratégico-militar en el futuro conflicto.
¿Cuál es la estrategia política del Perú respecto a las alianzas internacionales? ¿Cómo podremos controlar el uso que los chinos quieran darle al puerto de Chancay? ¿Seremos capaces de impedir el uso militar del puerto de Chancay? ¿Seguiremos vendiendo las materias primas a China que le otorgan ventaja sobre nuestros supuestos aliados occidentales? ¿Cuál sería la reacción de los EE. UU. si es que la flota de guerra china pretendiera emplear el puerto de Chancay? Hay decenas de preguntas más que surgirán según se vayan desarrollando estos eventos globales. El Perú podría estar vendiendo su alma al demonio.
Si la adquisición de material aéreo se hace considerando la inter-operatividad con los sistemas de occidente (OTAN), entonces el factor militar comienza a definir una estrategia y de alineamiento geopolítico, adelantándose a las indefiniciones de la Cancillería y de los gobernantes de turno.
El costo de las aeronaves
El costo aproximado de sistemas aéreos nuevos y de última generación es el que se ha publicitado. El proceso de licitación continúa, pero viene siendo contaminado por los intereses particulares y de los “representantes” de los postores que son varios.
Argentina ha adquirido de Dinamarca 24 aeronaves a un costo de 301.2 millones de dólares. Datan del año 1980 (44 años de empleo), y han sido modernizadas, aunque esto tiene limitaciones por los cambios tecnológicos de las sucesivas versiones del F-16. Lo que no se ha publicitado es que deberán adquirir armamento a los EE. UU. (misiles AMRAAM y AIM-9M) por un costo adicional de más de 300 millones, a eso se debe sumar la capacitación, adecuación de infraestructuras, adquisición de equipos de apoyo terrestre, repuestos, etc. Incluso, el gobierno argentino ha tenido que acceder a un subsidio FMF (Financiamiento Militar Extranjero) proporcionado por EE. UU. fabricante del sistema y del armamento.
Se podría decir grosso modo que armar los dos escuadrones les podría costar entre 900 a 1000 millones de dólares, pero con un horizonte de vida útil limitado a unos 10 o 15 años, lo que la hace equivalente a la pretensión de compra peruana, que es de aeronaves nuevas y con horizonte de vida de 40 años como mínimo. Resulta que la compra argentina no es más económica.
Corolario
El muro exterior de la embajada de Ucrania en Lima exhibe una serie de fotografías que muestran las atrocidades de la invasión rusa. Las acompañan varias leyendas y en una dice: “Ucrania jamás imaginó que en pleno siglo XXI sería invadida por Rusia”. Hoy en día, Ucrania requiere desesperadamente de una fuerza aérea.
El Estado de Derecho Internacional y las democracias peligran en un planeta que camina rápidamente hacia un nuevo oscurantismo. La clase dominante peruana, asalariada y patrimonialista, es incapaz de comprender los cambios y adelantarse a los hechos. La guerra con Chile lo demostró y nos arrojó hacia el peor momento de la historia, el cual puede repetirse a una escala superior. ¿Cómo vamos a prepararnos para ese momento el cual parece estar muy cerca? ¿A que eje geopolítico deberemos plegarnos? ¿Quiénes serán nuestros aliados y quienes nuestros enemigos?
[1] Once aeronaves debido a un trágico accidente este año, que acabó con la que quizás sea la operación de un escuadrón más segura de la historia.
[2] Bloque económico y geopolítico conformado por Brasil, India, China y Sudáfrica.
[3] Artículo 71 de la Constitución Política del Perú.