DE NICOLAS MAQUIAVELO

Esta antigua y corta obra tiene la virtud de sobrevivir al tiempo. Para los alumnos de Ciencia Política es de forzosa lectura. Para algunos políticos sirve para aprender las tropelías del poder. Para los autoritarios brinda la justificación “académica” para sus actos. Pero El Príncipe no es un tratado de política democrática, ni sirve como guía para la creación de políticas públicas generales, no es más que una colección pragmática de observaciones y consejos para la anti política y el poder despótico.
El libro está dedicado a Lorenzo de Medici, heredero de una estirpe de tiranos que acabaron con la representación política de la República de Florencia, gobernando como dictadores gracias a su poder económico y religioso. Maquiavelo buscaba granjearse el favor de los Medici, esperando que su obra fuera percibida como un valioso consejo político para el sátrapa. En su dedicatoria, Maquiavelo enfatiza que el conocimiento contenido en el libro no proviene de teorías abstractas, sino de su experiencia directa como funcionario y observador de los asuntos políticos, es decir, fue la recopilación de las malas artes empleadas en el gobierno.
«El Príncipe» es una guía práctica sobre cómo adquirir, mantener y consolidar el poder. Maquiavelo adopta un enfoque pragmático incluyendo la dureza de las realidades políticas. Entre los temas principales destacan:
La naturaleza del poder: Maquiavelo analiza cómo se obtiene y se pierde el poder, colocando el pragmatismo como elemento central. Por ello describe al poder en relación con los principados, es decir, con los poderes absolutos y autocráticos, como el de los Medici. Maquiavelo no escribe una sola palabra sobre los procesos populares ni democráticos.
El papel de la virtud: La virtud de Maquiavelo no se refiere a la moralidad ni la justicia, sino a la sagacidad del gobernante para adaptarse a las circunstancias y tomar las decisiones estratégicas que le convengan. Sus consejos incluyen, aparentar y mentir. Hoy en día, la mentira se ha convertido en la piedra angular de gobernantes como Putin, Maduro, Bukele y Trump, por solo mencionar algunos. Hay que reconocer que la observación de Maquiavelo es cierta ya que, hasta ahora, muchos se dejan seducir por las apariencias y las mentiras.
El uso de la fuerza y la astucia: El libro describe el uso de la fuerza indiscriminadamente, recomendando de que el príncipe tome decisiones drásticas ante quienes amenacen su poder. Esta es una de las secciones más empleadas por los gobernantes actuales en su intento de justificar matanzas indiscriminadas. Es exactamente la misma acción tomada por el gobierno de Dina Boluarte apenas asumió la presidencia.
El manejo de la fortuna: La fortuna es vista como una fuerza impredecible, pero Maquiavelo sostiene que los líderes pueden influir en ella mediante acción decisiva. Hoy en día la fortuna se puede traducir como la acumulación de capital. Son los nuevos oligarcas y los corruptos quienes están tomando el poder,
La estabilidad del Poder: El autor explica cómo los gobernantes deben asegurar la estabilidad política utilizando medidas como el temor (mediante el uso de la fuerza), el respeto (prometiendo y engañando). El uso de los medios de comunicación para ocultar y diseminar información es de mucha importancia. Sin embargo, las nuevas tecnologías permiten neutralizar en parte esto. La creación de nuevos “enemigos” como: comunistas, palestinos, terroristas, caviares y convertir a los inmigrantes en pandillas amenazantes, es parte de la estrategia del miedo y terror infundado. Una sociedad con miedo es una sociedad influenciable.
Conclusión
El Príncipe es una obra que fue muy criticada por falta de ética en su tiempo. En 1595 el Padre Rivadeneyra escribió un tratado criticando el libro, ya que aconsejaba al tirano “la persecución de sus propios intereses” entre muchas otras cosas. El rey Federico de Prusia escribió el ensayo Antimaquiavelo o Examen de “El príncipe” en el que analiza cada capítulo y da réplica la obra del florentino, ensayo que el propio Voltaire felicitó.
Pero, si El príncipe ha sobrevivido a los tiempos, es porque arroja una mirada lucida y despiadada de los mecanismos del poder, lo que lo convierte en una importante lectura para quienes desean entender los principios humanos (no jurídicos) fundamentales de la política y, paradójicamente, poder detectar los vicios que el propio Maquiavelo le recomienda al tirano florentino.