Reseña de «Rebelión en la Granja» de George Orwell

Un análisis de la sátira política y su relevancia actual

Tengo el hábito de anotar la fecha de adquisición y de lectura, además de realizar decenas de anotaciones al margen. Soy culpable de abusar de los libros. Pero, seamos sinceros ¿Quién puede probar un magnífico potaje sin masticarlo? En el 2008, cuando lo leí por vez primera, me pareció una novela divertida y un tanto inocente. Aquellos años, la democracia aun gozaba de buena salud, el mundo propiciaba el libre comercio, el capitalismo florecía y los dictadores eran descritos como seres marginales en libros de historia… y en el Perú, la dictadura fujimorista era un mal recuerdo. Cumplimos el primer cuarto de siglo y el mundo se viene transformado. Las potencias se encapsulan, el libre mercado sufre el ataque de dictadores, el neofascismo y la oligocracia van tomando el poder y los ciudadanos han entrado en estado de catalepsia o narcolepsia política. Es el paradójico momento que George Orwell describe en su novela alegórica, Rebelión en la Granja, publicada en 1945. 

La historia está ambientada en una granja donde los animales se rebelan contra el granjero humano, con la esperanza de crear una sociedad donde todos los animales sean iguales, libres y felices. Sin embargo, con el tiempo, la utopía soñada se convierte en una dictadura brutal y corrupta bajo el mando de los cerdos, curiosa metáfora en una época en que los autoritarios tienen un perfil similar a estos animales.

Orwell escribió Rebelión en la Granja como una crítica directa al régimen soviético de Iósif Stalin, pero también describe el ascenso de los Nazis al poder. La novela refleja las traiciones y corrupciones políticas que Orwell observó durante la Revolución Rusa y la Segunda Guerra Mundial. Por ello, la novela podría describir a cualquier dictadura. Cada personaje en la obra podría representas a una figura histórica, haciendo de la novela una poderosa herramienta de crítica política.

Trama y Personajes

La historia comienza con el Sr. Jones, el propietario de la granja, que es expulsado por los animales liderados por dos cerdos, Napoleón y Snowball. Al principio, los animales colaboran en armonía para mejorar la granja, pero pronto Napoleón toma el control absoluto y expulsa a Snowball, a quien acusa de ser un instigador y traidor. Orwell no emplea estas palabras, pero los cerdos bien pudieron acusar a Snowball de “caviar” y terrorista, típica maniobra de “construcción del enemigo” denunciada por pensadores como Umberto Eco[1]. Es la forma en que los Nazis convirtieron a los judíos en enemigos de Alemania, los sionistas lo vienen haciendo con los Palestinos y el gobierno de Trump con los inmigrantes. 

Napoleón es el principal antagonista de la historia y representa a Iósif Stalin y a cualquier otro dictador. A través de su astucia y brutalidad, Napoleón manipula a los otros animales y consolidando su poder. Snowball, que representa a León Trotsky, es más idealista y dedicado al bienestar de la granja, es decir, cualquier personaje político de buenas intenciones y de gran popularidad, esos que son peligrosos para un caudillo. Snowball es derrotado y exiliado por Napoleón. Bóxer, es un caballo trabajador. Un tanto ignorante y de poca inteligencia, representa a la clase obrera, a la masa manipulable. Es muy entusiasta y repite un simplón lema: «Trabajaré más duro» —que en el Perú de hoy se podría interpretarse como “estudiaré más duro” — no impidió que Bóxer pudiera escapar de su trágico destino. Bóxer no era un cerdo y los cerdos solo beneficiaban a los de su especie (igual que las clases dominantes).  El personaje refleja la explotación y sacrificio de los trabajadores bajo regímenes tiránicos.

Rebelión en la Granja aborda varios temas fundamentales, entre ellos:

  • Corrupción del Poder: La novela muestra cómo el poder corrompe a aquellos que lo detentan, convirtiendo líderes “revolucionarios” en tiranos opresivos, es decir, la borrachera del poder.
  • Propaganda y Manipulación: A través de personajes como Squealer (que significa literalmente soplón en inglés), Orwell ilustra cómo los gobiernos utilizan la propaganda para manipular y controlar a las masas.
  • La Traición de los Ideales Revolucionarios: La transformación de la granja en un régimen opresivo refleja la traición de los ideales revolucionarios y la realidad de la dictadura.
  • La inmovilidad social: Representada por la especia animal, en los regímenes autoritarios o sistemas de racismo estructural, la movilidad social se vuelve casi imposible.

Orwell utiliza un lenguaje sencillo y directo para hacer accesible su mensaje a una audiencia amplia. La estructura de la novela, con personajes animales y situaciones cotidianas, facilita la comprensión de temas complejos. Aunque Rebelión en la Granja fue escrita en el contexto de la política de mediados del siglo XX, su relevancia perdura. La novela sigue siendo una advertencia sobre los peligros de la concentración del poder y la manipulación de la información. 

Rebelión en la Granja es una obra maestra de la sátira política que desafía a los lectores y los invita a reflexionar sobre la naturaleza del poder y la justicia. La alegoría de Orwell sigue siendo un faro de crítica social y política, recordándonos la importancia de la vigilancia política, la alerta ante la desinformación y la resistencia frente a la tiranía.


[1] Eco Umberto-Construir al Enemigo.

Deja un comentario