Ineficacia, corrupción y desconfianza pública
Suelo escribir mis propios textos en base a mis propias investigaciones, sin embargo, la irrupción de las IA me causaron natural curiosidad. En octubre del año pasado (2023) realicé un experimento con la novedosa Chat GPT, empleando una pregunta general que fue parte de una investigación propia, de esa forma podría comprobar la precisión del modelo sintético. Dicho sea de paso, la pregunta fue muy directa y simple:
¿Qué pasa cuando las personas que gobiernan no tiene capacidades profesionales, sin moral, sin ética, o son delincuentes?

Y esta es la respuesta del famoso Chat GPT, transcrita, traducida y sin adiciones:
«Cuando los individuos en el gobierno carecen de habilidades, tienen bajos estándares morales, no tienen ética o están involucrados en un comportamiento delictivo, puede tener varias consecuencias negativas para una sociedad. Estos son algunos de los posibles resultados:
Ineficacia: Los funcionarios públicos que carecen de las habilidades y destrezas necesarias pueden tener dificultades para llevar a cabo eficazmente sus deberes y responsabilidades. Esto puede dar lugar a una mala gobernanza, a servicios públicos ineficientes y a una falta de progreso en el tratamiento de cuestiones importantes.
Corrupción: Los bajos estándares morales y éticos entre los funcionarios del gobierno pueden conducir a la corrupción. La corrupción puede adoptar muchas formas, como el soborno, la malversación de fondos y el nepotismo. Socava la confianza en el gobierno y puede desviar recursos públicos para beneficio personal.
Erosión de la confianza pública: Cuando los funcionarios del gobierno se involucran en un comportamiento poco ético o delictivo, se erosiona la confianza pública en el gobierno y sus instituciones. Esto puede conducir a la desilusión entre los ciudadanos y a una disminución del compromiso cívico.
Injusticia social: Un gobierno que carece de normas morales y éticas puede promulgar o hacer cumplir políticas que sean injustas o discriminatorias. Esto puede conducir a la desigualdad social y perjudicar a las poblaciones vulnerables.
Consecuencias legales: El comportamiento delictivo entre los funcionarios del gobierno, como la actividad delictiva, puede tener consecuencias legales, incluidas investigaciones, enjuiciamientos y posible encarcelamiento. Esto puede perturbar aún más el funcionamiento del gobierno.
Inestabilidad política: Un gobierno percibido como ineficaz, corrupto o moralmente comprometido puede enfrentar un aumento de las protestas públicas, inestabilidad política y desafíos a su legitimidad. Esto puede tener consecuencias sociales y económicas más amplias.
Impacto económico: Un gobierno inestable o corrupto puede disuadir la inversión extranjera, obstaculizar el crecimiento económico y afectar negativamente el entorno empresarial. También puede conducir a una mala gestión financiera y a crisis económicas.
Daño a la reputación internacional: Un gobierno con estos problemas puede dañar la reputación de un país en el escenario global, afectando las relaciones diplomáticas, los acuerdos comerciales y la cooperación internacional.”
… y la Inteligencia Artificial se dió el lujo de advertir lo siguiente:
“Para hacer frente a estos desafíos, es importante que los ciudadanos exijan responsabilidades a los funcionarios de su gobierno a través de procesos democráticos, como las elecciones, y que los gobiernos establezcan sistemas de controles y equilibrios, promuevan la transparencia y hagan cumplir el estado de derecho. El liderazgo ético, la competencia y el compromiso con el servicio público son esenciales para el funcionamiento eficaz del gobierno y el bienestar de una sociedad.”
Reconozcamos de que no era difícil predecir los efectos perniciosos de un mal gobierno (incluyendo los tres poderes del Estado y la mayoría de sus instituciones), a tal punto que la IA lo logró con relativa facilidad. Lo más interesante ha sido comprobar (y experimentar) el deterioro de las condiciones políticas, sociales y económicas del Perú debido, justamente, a esto. El avance de la delincuencia, la casi inexistente gestión edil en las principales ciudad, la falta de liderazgo del Ejecutivo, las malas gestiones ministeriales, legislaturas con particulares intereses —que incluso favorecen intereses delincuenciales— etc.
Este periodo de la historia del Perú será de mal recuerdo como el de tantos otros. Será la época en la que gobernaron los peores.