
De pronto obtengo 500 millones de dólares entre mis manos ¡el sueño hecho realidad! Como soy ambicioso deseo invertirlos en algún país con grandes retornos y pocos riesgos. ¿Por que arriesgar mi dinero? Contrato a una empresa de gran reputación especializada en inversiones financieras. Esta tiene especialistas en carteras de inversión, en riesgos financieros, sociales y políticos.
Me indican que varios países sudamericanos y centroamericanos tienen múltiples posibilidades de inversión en commodities como minería, hidrocarburos, energía, aceites vegetales, madera, etc. ¡Estupendo, los retornos son impresionantes y mi sorpresiva fortuna se incrementará!
Pero mi consultor elimina varios países de la lista de potenciales destinos de inversión ¿por que?
- Primero. Elimina aquellos países que no ofrecen estabilidad comercial, es decir, aquellos que no pertenecen a sistemas competenciales supranacionales derivados de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos para resolución de disputas: OMC y el CIADI. Descartan de inmediato a Venezuela, Nicaragua, Cuba, Bolivia y Brasil (Este último con excepciones debido a su poder económico)
- Segundo. Investigan la salud económica de los países a través organismos internacionales como el FMI y el BM y sus importantes bases de datos. Ellos nos dan idea de la salud financiera, solvencia y compromisos de pagos de los países supervisados. Argentina entra en la lista roja por la deuda e inflación, aunque con muchas posibilidades debido a su riqueza.
- Tercero. estudian el marco legal de cada país, el sistema de administración de justicia y la resolución de controversias comerciales, jurídicas y sociales a los que las empresas se ven expuestos. Un sistema de justicia, lento, incapaz, corrupto y voluble hace que el país sea descartado. Este estudio incluye la administración de las cortes, las fiscalías y el índice de efectividad que se puede medir en los casos no resueltos y los inculpados sin sentencias (población carcelaria). Es probable que inversionistas como Odebrecht piensen que el riesgo de invertir mediante un esquema de corrupción (Gran Corrupción según clasificación internacional) vale la pena, pero a las finales puede resultar desastroso (perder inversión y reputación). El Salvador entra en la lista.
- Cuarto. Analizan los riesgos físicos a los que las empresas se ven expuestos en el país de potencial inversión. La seguridad constituye un importante sobre costo. Aquí se estudia en índice de criminalidad general y por zonas, las principales amenazas, los riesgos según rubro y actividad, la respuesta y control del Estado (políticas y efectividad policial). Un Estado que tiene que echar mano de las fuerzas militares debido a la incapacidad policial no es confiable, debido a que demuestra que no realizado el esfuerzo por mejorar a las instituciones de seguridad local ni de policía. La consultora también toma en cuenta los riesgos durante los desplazamientos hacia y en el interior de los países. Se estudia el índice de siniestralidad en el transporte terrestre, aéreo y marítimo ¿Quien quiere morir en un accidente por una inversión?. Países con alta delincuencia, inestabilidad social, terrorismo, tráfico ilícito de drogas comienzan a quedar descartados. Casi toda Centroamérica queda descartada, el Perú, Ecuador, Brasil, etc.
- Quinto. Analizan la estabilidad política de los países: Estado de la democracia, el respeto a la institucionalidad, el índice de corrupción y el respeto al derecho de las personas, es decir, los Derechos Humanos. Gobierno que no respeta a su propia población demuestra prácticas deshonestas que rebalsarán hasta afectar la estabilidad jurídica de las inversiones. Esta data está contenida en estudios de los mismos organismos internacionales como el Banco Mundial, ademas de publicaciones especializadas y de gran prestigio como “The Economist” y otras. De inmediato me recomiendan descartar todos los países con democracias “hibridas”, es decir, corruptas, desinstitucionalizadas y al borde del totalitarismo. Descartan a Mexico, Guatemala, Salvador, Honduras, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Perú.
- Sexto. Se estudia el respeto a los compromisos internacionales de los gobiernos. Cada gobierno se comporta de diferente forma, pero algo que debe ser permanente es el respeto a los tratados internacionales. Esto incluye el cumplimiento de las desiciones vinculantes en materia de políticas de las Naciones Unidas, La Organización de los Estados Americanos (en el caso de los países de este continente), y a los organismos descentralizados que los rigen: FMI, Banco Mundial, Organización Mundial del Comercio, Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones CIADI (BM), Corte Penal Internacional CPI, Autoridad Internacional de Fondos Marino ASA, Tribunal Internacional de Derecho del Mar TIDM, Centro de Comercio Internacional CCI, Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPAL, Organización de Aviación Civil Internacional OACI, Organización Internacional del Trabajo OIT, Organización Marítima Internacional OMI, Organización Mundial de la Salud OMS, Organización Mundial del Turismo OMT, Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito UNODC, Corte Internacional de Justicia CIJ, Sistema Interamericano de DDHH, Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH, Corte IDH entre decenas de otros organismos internacionales y supranacionales. Si un gobierno incumple y se aparta de las competencias, o recusa de ellas, se convierte en paria para las inversiones de importancia. ¿Quien quiere arriesgar su inversión en un país que cambia las reglas del derecho internacional a su antojo o a conveniencia del poder de turno? ¿Con qué organización podríamos resolver una controversia si el país anfitrión desconoce las reglas del Derecho Internacional?. Nicaragua, Venezuela y Perú quedan fuera de la lista.
- Séptimo. La empresa consultora me indica que de preferencia escoja inversiones en aquellos países que pertenecen a la OCDE: Chile, Colombia y Costa Rica, sociedades que han demostrado mayores niveles de bienestar en sus poblaciones, mayor solvencia moral, económica e intelectual. En sociedades mejor preparadas la productividad aumenta y los retornos son mayores.
Mi consultor explica que la mayor parte de inversiones de alto rendimiento y retorno se hacen en los países asiáticos. Además, se prefiere invertir en países con mejor preparación educativa, bajos índices de corrupción, sistemas de justicia efectivos y eficientes, marcos jurídicos respetables, alto nivel de vida y estabilidad social
De pronto despierto en mi cama peruana y en la realidad Latinoamericana. ¡Que difícil es invertir en esta parte del mundo y cuantas oportunidades perdemos debido a nuestras propias desiciones!