Reseña del libro «El Clan de Los Bombarderos»

Malcolm Gladwell

Este video es una reseña del nuevo libro del historiador y escritor británico Malcolm Gladwell: “El Clan de Los Bombarderos”. 

Se trata de una investigación histórica sobre la evolución del uso del arma aérea como plataforma para el lanzamiento de bombas, desde el período de entreguerras hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. 

Es un libro histórico que, sin embargo, contiene relevantes datos técnicos que nos permite entender los complejos factores físicos que involucran el lanzamiento de un objeto desde una aeronave en movimiento.

Maxwell separa la investigación en dos partes principales: 

En la primera, describe el desarrollo de la tecnología y las tácticas para el lanzamiento de bombas con precisión. Esta idea era contraria al sentido común de la época durante la cual, se privilegiaba el lanzamiento masivo e indiscriminado de bombas como única opción viable. 

Un selecto grupo de pilotos norteamericanos, a quienes llamaban con cierta sorna, “el clan (o la mafia) de los bombarderos”, que fueron aviadores de pensamiento muy independiente y creativo, intentaron cambiar esta idea. Para lograrlo se vieron obligados a alejarse tanto del ejército como de la marina de los Estados Unidos, armas de cultura tradicionalista y conservadora, quienes no llegaban a comprender la evolución y el potencial de las aeronaves. Recordemos que antes de la segunda guerra Mundial, el Cuerpo Aéreo de los Estados Unidos, predecesor de la Fuerza Aérea, era una rama del Ejército de ese país.

The Bomber Clan

Estos militares rebeldes o “revolucionarios”, crearon la Escuela Táctica del Cuerpo Aéreo, en una remota instalación en la calurosa Alabama, llamada Maxwell Field. Hoy en día es la sede de la prestigiosa Universidad del Aire de los Estados Unidos.

La filosofía de este grupo radicaba en la creencia de que un lanzamiento de bombas, con máxima precisión, dañando instalaciones críticas para el enemigo, podría acabar con su fuerza y voluntad de lucha. Como mencioné antes, esto contradecía la idea imperante del bombardeo en masa, sin discriminar objetivos militares y civiles.

El libro también recoge la historia del desarrollo de la sobreestimada mira Norden (Invento de Carl Norden cuya historia se narra), un artilugio mecánico de 25 kilos, que no era más que una computadora analógica que realizaba los complejos cálculos matemáticos para el lanzamiento de las bombas, prometiendo una supuesta, gran precisión.

Carl Norden

El libro nos narra el empleo de los bombarderos durante la campaña europea, la llegada de los escuadrones norteamericanos a Gran Bretaña, las primeras fricciones con los aviadores británicos debido a la contradictoria táctica de empleo y finalmente, el resultado de aquellas ideas, es decir, la medición de los efectos de los bombardeos sobre la Alemania Nazi.

La historia se torna dramática cuando los comandantes deben enfrentar la realidad de la guerra, las reacciones, comportamiento y sacrificio de las tripulaciones aéreas; las sorpresivas limitaciones técnicas de la costosísima mira Norden y el cuasi fracaso de los bombardeos de precisión.

Mira Norden

En la Segunda Parte nos trasladamos al teatro de operaciones del Pacífico donde Estados Unidos libraba una, geográficamente muy extensa guerra contra el Japón. Las grandes distancias obligaron al desarrollo de aviones con mayor alcance y capacidad. La respuesta norteamericana fue el desarrollo del avión B-29, el más grande de su época. Sin embargo, la celeridad del proyecto hizo que sufriera serias fallas de motor y los problemas en las tripulaciones obligadas a navegar por muchas horas en la vastedad del Pacífico, lo que produjo la perdida de muchas unidades.

Los esperados ataques a Tokio resultaron ser casi inútiles durante los meses de operaciones a cargo del general Haywood Hansell, fundador del “Clan de Los Bombarderos”. Debido a los pobres resultados, Hansell fue relevado por el general Curtiss Le May.

 Gladwell describe minuciosamente la personalidad de este icónico aviador norteamericano. Le May arrojó al traste, acabó con el idealismo de precisión del “Clan de los Bombarderos”, adoptó las tácticas de lanzamiento indiscriminado de bombas, hizo volar de noche a los B-29 a baja altura, empleó las nuevas bombas incendiarias NAPALM, y las arrojó sobre las ciudades japonesas sin importar si eran blancos militares o civiles. Los mismos japoneses manifestaron posteriormente que, el daño causado por estas operaciones incendiarias fue tanto o peor que el de las posteriores bombas atómicas. 

Curtiss Le May

Los innovadores de la historia no siempre alcanzan el objetivo soñado, sin embargo, colocan los cimientos para el avance de la humanidad. Hoy en día, y con la ayuda de la tecnología, el lanzamiento de bombas se ha convertido en una técnica de escalofriante precisión.

Gladwell recoge un importante detalle. El lema de la Escuela Táctica: 

“PROFICIMUS MORE IRRETENTI” – “progresamos cuando no nos aferramos a las costumbres”. Esta es una buena guía para toda institución, gobierno y nación si desea progresar, hacer algo diferente ya que “haciendo lo mismo solo se obtienen los mismos resultados”[1].

Este libro es de recomendable lectura para mis colegas aviadores, y también para todo amante de la historia. 

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[1] Frase atribuida a Albert Einstein

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